Advierten que el nuevo blanqueo no funcionará si aprueban el nuevo impuesto a la riqueza y no bajan la alícuota de Bienes Personales

Advierten que el nuevo blanqueo no funcionará si aprueban el nuevo impuesto a la riqueza y no bajan la alícuota de Bienes Personales

Bueno, pero no tanto. Esa es la perspectiva que tienen muchos a la hora de ser consultados sobre el proyecto en el que trabaja el Gobierno nacional para hacerse de los dólares de la construcción.

A través de un blanqueo, el Estado busca incentivar la inversión en uno de los rubros que más traccionan a la economía nacional. Sin embargo, tal como lo destacó Martín Kanenguiser en su artículo para Infobae, las dudas de los especialistas son muchas.

Consultado al respecto, nuestro socio fundador Iván Sasovsky sostuvo que “esta idea es una reversión del CEDIN, pero con un escenario en el que no existe confianza”.

La informalidad en la Argentina es el fusible de un sistema tributario asfixiante

“Las exenciones de impuestos luego de lo ocurrido con el último sinceramiento y el castigo del impuesto a la riqueza hacen que el éxito de este proyecto esté muy condicionado”, advirtió.

Además, consideró que “se trata de una búsqueda de recursos frescos, pero el mensaje de que cada gobierno tenga su bautismo con un blanqueo o amnistía fiscal es muy contraproducente”.

Esto se debe a que “los recursos fiscales caen ante la presencia permanente de mecanismos que el propio Estado da para condonar responsabilidades de todo tipo, en promedio cada dos años tenemos a un blanqueo o una moratoria que limpia el stock de dinero no declarado, pero no se ataca el flujo, y así el problema nunca se acaba”.

“No se trata de que éste sea el último, se trata de tener un sistema tributario lo suficientemente consolidado en el que evadir no sea una opción, y para eso necesariamente tiene que bajar la carga tributaria; de lo contrario es un cuento de nunca acabar, pero cuyos estragos se van acumulando y ese costo no es gratuito”, sentenció.

En este sentido, consideró que “la informalidad en la Argentina es el fusible de un sistema tributario asfixiante en el que cada día creamos más impuestos y recaudamos menos”.

Y añadió: “Tenemos leyes que tienden a ‘castigar’ al evasor, pero los premiamos con este tipo de leyes que lo único que buscan son recursos frescos para encarar años electorales con más caja”.

El mensaje es demasiado perturbador para quienes intentar sobrevivir a la maraña de impuestos y regulaciones que buscan una cosa y encuentran todo lo contrario”, concluyó.

Leé el artículo completo, aquí.