Impuesto a la Riqueza: por qué la ley argentina es mucho peor que las pocas experiencias europeas y que el proyecto que nunca prosperará en EE.UU.

Impuesto a la Riqueza: por qué la ley argentina es mucho peor que las pocas experiencias europeas y que el proyecto que nunca prosperará en EE.UU.

La idea de implementar un impuesto sobre el patrimonio no es una novedad en muchos países. Sin embargo, sigue siendo una rara avis en lugares como los Estados Unidos.

Un reciente trabajo analiza dos propuestas elaboradas y realiza una interesante comparación con países europeos sobre su aplicación y posibles resultados de su implementación.

Conocido el informe, el periodista de Infobae Sergio Serrichio resumió los lineamientos y extendió las fronteras del análisis al sumar el caso argentino, para lo cual sumó las opiniones de expertos en la materia.

Consultado al respecto, Iván Sasovsky destacó que “la diferencia más importante es que tanto en la propuesta de Sanders como en la de Warren está alcanzado el patrimonio neto y se deducen las deudas”.

Los contribuyentes argentinos podrían afrontar tasar reales mucho más gravosas

“Esto es clave para analizar las alícuotas, ya que, si bien las propuestas hablan de dos topes altos (6% en la de Warren y 8% en la de Sanders), la realidad es que las alícuotas reales distan demasiado de las que establece nuestra Ley de Bienes Personales”, agregó.

Y cerró: “Si consideramos, además, el caso de aquellos que deben afrontar también el Impuesto a la Riqueza (que alcanza incluso activos que no son parte de Bienes Personales), los contribuyentes argentinos podrían afrontar tasar reales mucho más gravosas”.

Según nuestro socio fundador, “la única similitud que existe entre las propuestas de Sanders y la de Warren con los impuestos patrimoniales de la Argentina es que se trata de un impuesto federal, que difiere de lo que sucede en algunos países europeos, donde el cobro está descentralizado”.

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