“No hay impuesto que pueda compensar una pérdida brusca”

“No hay impuesto que pueda compensar una pérdida brusca”

El tamaño del daño económico que generará la pandemia es tal vez la mayor preocupación que tienen los gobiernos de los países de Latinoamérica y muchos son los que evalúan la situación tributaria para buscar una solución.

Crear impuestos nuevos, ajustar otros o incrementar los beneficios son algunas de las alternativas que describió la periodista Daniela Blandón Ramírez en su columna para France 24, donde entrevistó a nuestro CEO para conocer el panorama impositivo de la región.

Al respecto, Iván Sasovsky hizo un repaso por las medidas que se analizan en la Argentina y en los países de América latina y dejó las siguientes declaraciones:

  • Es un gran desafío para los países de Latinoamérica poder surfear esta ola que viene como recesión posterior al confinamiento. Esto hace que entren en juego variables que hasta ahora no afectaban a la circulación de capitales en la región: la competencia de los países para atraer la inversión extranjera directa.
  • La creación de nuevos impuestos hace que esa competencia se haga cada vez más fuerte.
  • Los países que están trabajando en la creación de impuestos al patrimonio son Perú, Chile y la Argentina.
  • En la Argentina ya existe un impuesto al patrimonio (que es un impuesto sobre los bienes al 31 de diciembre de cada año) por lo tanto esto sería un impuesto extra, que se suma a la carga fiscal.
  • Sin dudas el gran desafío de los gobiernos es poder alcanzar el patrimonio sin que esto desincentive la inversión, porque el empleo está muy comprometido.
  • En Chile, donde la brecha entre ricos y pobres es muy amplia, un impuesto de estas características puede tener mayor efecto sin resignar la creación de empleos o la inversión.
  • En la Argentina, donde el patrimonio ya está demasiado comprometido, una carga más, en un escenario como este, puede ser contraproducente.
  • La recaudación de impuestos al valor agregado terminan siendo de carácter más recesivos, porque terminan repercutiendo en el consumo.
  • La recaudación de impuestos es equivalente al nivel de actividad. No hay impuesto que pueda compensar las pérdidas que se acumulan por un freno tan brusco de la economía.
  • La baja de impuestos como herramienta para la reactivación económica ha sido probada en varios países. Países como Uruguay y Colombia han decidido no gravar a la actividad privada sino a los cargos públicos.
  • Creo que el escenario que se presenta tiene que tener una mixtura de ideas. Por un lado, restringir el gasto público y, por otro lado, la creación de impuestos que estén alineados con la creación de incentivos para atraer la inversión privada.
  • Latinoamérica tiene un problema constante a lo largo de todo el territorio que es el alto grado de informalidad. Quizás con impuestos más bajos que fomenten la creación de empleos pueda lograrse, con tasas de impuestos que puedan ser más bajas.

Mirá la entrevista completa, aquí.